domingo, octubre 4

Espionaje wi-fi, no estamos solos en casa

Vaya con lo que andan inventigando en la Universidad de Utah: ver detrás de las paredes analizando la señal WiFi de tu casa. Tal cual lo oyes. O casi. Realmente no se ve sino que se puede conocer lo que ocurre al otro lado de la pared.



Para la investigación se ha usado una señal habitual en los sistemas domóticos de los hogares digitales, pero como comentan en Gadgetoblog, se podría utilizar en teoría cualquier red inalámbrica de casa como la WiFi.
El sistema de espionaje casero se basa en el hecho de que cualquier objeto, y se incluye el cuerpo humano especialmente, afecta a la manera en que se propaga una señal inalámbrica. Si esa variación se estudia desde varios puntos, podremos saber qué ocurre en el interior de la habitación.
La novedad del desarrollo de los investigadores de Utah es que han usado emisores y receptores asequibles, por lo que cualquier podría en teoría montarse esta red de espionaje en casa.

Ponga las contraseñas que quiera y baje las persianas. Su vecino de al lado puede saber lo que hay en la pantalla de su ordenador “escuchando” desde el otro lado de la pared. Mediante el método de Van Eck, bautizado así en honor de su inventor, se puede “ver” lo que muestra una pantalla de tubo o un LCD mediante el estudio de su emisión electromagnética. Es probablemente uno de los trucos más sorprendentes que he visto. En Youtube se muestra en acción gracias a un jovencísimo Kevin Rose (fundador de Digg y, con anterioridad, presentador de televisión). La práctica, como siempre, es más complicada que la teoría y no resulta tan fácil recomponer la imagen a partir de la señal electromagnética, pero no es del todo imposible.


Antes de que se ponga a fabricar un gorro de papel de aluminio déjeme hablarle de otra técnica que estos días se ha colado en la web Technology Review del Instituto Tecnológico de Massachussets y que es aún más interesante. Un equipo de investigadores de la Universidad de Utah ha conseguido "ver" lo que ocurre en el interior de una habitación estudiando las fluctuaciones en la señal de una red inalámbrica. No se trata de WiFi, sino de otro protocolo (802.15.4, el que se usa generalmente en sistemas de domótica) pero la idea puede aplicarse a todo tipo de redes. Cualquier objeto, y en especial el cuerpo humano, afectan a la propagación de la señal. Estudiando estas variaciones desde diversos puntos se puede saber qué se está moviendo en el interior de una habitación con cierta precisión.

Para el experimento se usaron 34 nodos y la técnica ofrece varias ventajas sobre otros sistemas de hipervisión, el más evidente es el precio ya que se utilizan emisores y receptores comerciales baratos, disponibles en cualquier tienda. Basta con colocar una colección de nodos alrededor de la estancia que se quiere estudiar y analizar los datos de la señal que se recibe en el otro extremo. Ingenioso.






1 comentario:

  1. Que peligro tienen los vecinos tecnológicos!! por Dios

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Has estado aquí? Dime que te parece .....un saludo, Ana